Se disfrazó, se camufló bajo un ser que parecía corriente. Pero siempre lleva el horizonte en un bolsillo para medir los días más grises en gama de azules. Los paisajes se acumulan en sus ojos y puedes llegar a verlos todos cuando le miras fijamente. Llenando así, el alma de quien lo observa con una explosión de colores.
Así, él puede convertir a la pescadera del barrio en sirena, al jardinero del ayuntamiento en jaguar y a la que escribe en princesa.
Cuando anochece, ante su presencia los fluorescentes de las oficinas se olvidan de su luz fría y sueñan con las luciérnagas, y al mundo lo convierte en una fábula con final feliz.
En su chaqueta guarda al cielo para cuando más lo necesites , puedas atravesarlo a nado y así escapar.
Se disfrazó, se camufló, pero no pudo ocultar que no era alguien corriente
domingo, marzo 15, 2009
UN ÁNGEL
Publicadas por Depende..... a la/s 2:52 a. m.
Etiquetas: AZÚCAR
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1 comentarios:
Yo creo que tú tampoco eres corriente, pareces especial.
Saludos
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